APRENDER CUANDO TODO SE ROMPE
Este curso, me ha enseñado mucho, y eso que no ha acabado
todavía, ni mucho menos. Aun así, puedo decir que, posiblemente, ha sido el curso
que más me ha enseñado, tanto dentro como fuera del aula.
Yo pensé que lo difícil iban a ser los exámenes, la
organización en dos cuatrimestres en vez de tres trimestres y adaptarme a un
ritmo distinto. Pero la vida tuvo otros planes para mí: en noviembre tuve que
afrontar una ruptura amorosa.
En ese momento, a mi se me cayó el mundo. Ya no estaba con
la persona que había sido parte de mi rutina diaria durante casi 3 años. No os
voy a mentir, las primeras semanas, fueron las peores de mi vida, pensaba que
no iba a volver a estar bien, no tenía ganas de nada. Afortunadamente, mi
círculo me apoyo mucho, y no me dejó caer en ningún momento. Poco a poco fui
aprendiendo a vivir con ese dolor, realmente, solo estaba “bien” cuando estaba distraída.
Aunque una cosa os digo, si fingís que estáis contentos y bien, os acabáis sintiendo
mejor, al final no es actuación, sino que es real porque te olvidas.
A todo esto, yo no podía parar mi vida, tenía que venir a
clase, hacer los mil trabajos semanales que nos mandaban en la universidad, ir
a entrenar como si nada, jugar partidos todos los fines de semana, entre otras
cosas.
Yo en noviembre pensé que por lo menos quedaban dos meses y
medio para los exámenes, pensando que, para ese entonces, estaría bien, o al
menos mucho mejor anímicamente. Pero os hago un spoiler, no fue así.
Fue entonces cuando vino mi mayor miedo: la navidad. Esa
época del año en la que parece que hay más parejas que nunca, bueno, más bien, esas
vacaciones en las que la mayoría de los planes que hay son en pareja.
Llegó la navidad, y tuve la suerte o la mala suerte de que
me llamaron para trabajar en una tienda, en el Bimba y Lola del Corte Inglés.
Yo lo vi como algo buenísimo, algo que me iba a venir super bien. Empecé a
trabajar y adopté una nueva rutina que consistía en ir del trabajo a la
biblioteca y de la biblioteca al trabajo. Encontré una manera de tener la mente
ocupada casi las 16 horas del día que estaba despierta. Yo pensaba que estaba
algo mejor, pero solo había pospuesto el momento de hacer frente al duelo.
Bueno, igual se os está haciendo ya un poco largo, asique
voy a intentar resumir ya todo lo que vino después. Lo que experimente después
fue principalmente un aprendizaje gigante.
Aprendí que hay que llorar todo lo que necesites, da igual
donde estés y lo que estés haciendo. Tienes que darte tus momentos, cada uno
tiene su propio ritmo y acaba encontrando sus propias estrategias. Estas estrategias
al principio las haces para “sobrevivir”, pero os aseguro que a la larga os van
a ayudar infinitamente.
Actualmente, han pasado más de 6 meses, y no puedo decir que
esté bien del todo, pero lo que sí puedo decir, es que soy una persona nueva. Mi
mentalidad ha cambiado mucho, ahora mismo, solo pienso en las cosas que me
hacen feliz a mí y me pongo a mi por delante de todo, y creo que eso es algo
que debería hacer todo el mundo. Quiero aclarar que ponerte a ti y a tu bienestar
por delante no es ser egoísta.
A modo de cierre, os quiero dar unos trucos que a mi me sirvieron
para estar mejor y ser capaz de llevar a cabo todas las cosas que tenía que
hacer en mi día a día a pesar de la mala situación en la que me encontraba. Lo
primero, habla todas las veces que necesites del tema que te genere malestar y escríbelo,
ya sea en el móvil o en un papel. Apóyate en tus seres queridos. Crea tus propios
momentos para ti, por ejemplo, sal a dar un paseo tú solo, con música si te gusta.
Haz deporte, te vas a sentir mejor contigo mismo. Y, por último, sal, disfruta de
la vida.
El objetivo de esta entrada es que os pueda servir de ayuda
por si estáis pasando un mal momento y no sabéis como abordarlo. Si es tú caso ¡mucho
ánimo!
¡Me has dejado sin palabras Paula! Me ha encantado leerte. Es increíble cómo has sabido gestionar todo (estudios, trabajo, deporte) en un momento tan duro. Gracias por recordarnos que cada uno tiene su ritmo y que lo importante es escucharse a uno mismo. ¡Tengo muchas ganas de seguir leyéndote!
ResponderEliminarQue bien que nos hayas compartido esta historia Paula, eres muy fuerte y lo más importante es que has aprendido a priorizarte. Yo siempre he tenido en mente que a pesar de todas las personas que han pasado por mi vida, al final solo me tengo a mi misma en todo momento. Gracias por darnos trucos para saber enfrentar estas situaciones.
ResponderEliminar